En este artículo quiero darte una serie de recomendaciones para que adquieras confianza a la hora de realizar tus lecturas de tarot.

  • Practica, ¡y mucho!

La mejor fórmula para ganar seguridad es practicar. Mucho. Puedes iniciarte poniendo en práctica con un par de amigas. De este modo vas adquiriendo soltura y así mismo, puedes ir comprobando si la lectura tiene sentido y les ayudó o no.

Otra manera de conseguir esa confianza es inventando consultantes y respondiendo a sus preguntas. Te recomiendo la lectura de la carta diaria para ti, sobre la cual puedes saber más en este artículo.

Para ganar esta confianza deberás, inicialmente, practicar mucho: cuanto más lo lleves a cabo, más grado de seguridad conseguirás. Así mismo, debes tener en cuenta que habrá momentos en los que no sepas qué quiere decir una tirada y momentos en los que puedes equivocarte. No te desanimes. Es algo que nos sucede a todos cuando estamos aprendiendo. Sé sincera y si no estás segura de la lectura, puedes decirlo y pasar a la siguiente carta. Esto significa que tienes que seguir practicando para conseguir un nivel de confianza y experiencia superior.

  • Estudiar y leer sobre tarot.

Si bien el tarot puede ser leído solo por intuición, ganarás más calidad en la lectura cuanto más detalle sepas del significado de cada carta. Por eso, estudia constantemente. Lee libros, asiste a conferencias, ve vídeos en YouTube, asocia cartas a elementos de tu vida cotidiana. Aunque siempre recuerda que la lectura del tarot no viene solo de los apuntes. El estudio sirve para que en el momento de la lectura, tu intuición tenga el contenido necesario para llevarla a cabo con asertividad.

  • Usar el tarot con frecuencia y registrar tus lecturas. 

Realiza lecturas sobre asuntos concretos y específicos, y anota esas lecturas en tu diario. Pasado un tiempo, vuelve a leer esos registros y analiza tu interpretación. Lo más enriquecedor es que serás capaz de añadir otras perspectivas a estas lecturas más específicas, puesto que habrás ganado experiencia. 

  • Invierte el tiempo que sea necesario en formular una pregunta (ideal si la puedes escribir antes de mezclar las cartas). 

Una lectura se hace compleja de interpretar, no tanto por no saber cómo hacerlo, sino porque hemos formulado una pregunta ambigua. Cuando estamos iniciándonos en la lectura del tarot es recomendable evitar las cuestiones generales del tipo «¿qué va a pasar?» o «¿cómo estoy?», o «¿qué me aconseja el tarot?». Toma el tiempo que sea necesario para hacer una buena pregunta. Si haces buenas preguntas, como por ejemplo, «¿qué es lo que me está bloqueando internamente en esta situación?» o «¿qué puedo hacer para expandir mi negocio hacia nuevos clientes?», podrás tener un marco claro y concreto que te ayudará a hacer tu interpretación mucho más simple y directa.

Por último te recomiendo que uses pocas cartas. Menos es más, la gran mayoría de las veces.

¡Espero que estas sugerencias te ayuden!

Francisca Jara